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martes, 9 de diciembre de 2008

COSAS BUENAS



Me han dicho éste fin de semana que en el blog solamente hago que publicar maravillas sobre las cosas buenas que me pasan, viajes, coches, comidas pantagruélicas y happy flowers por doquier.

La verdad es que me pasan cosas malas, de lo contrario seria un extraterrestre. Me pasan. Y me están pasando ahora mismo, a la vez que me pasan todas estas cosas happy flowers y hay cosas para las que vivo en el mundo del algodón de azúcar.

1) El cáncer se nos metió en casa en 2005 y lo vivimos a rachas, épocas normales , épocas malas y épocas peores, y lo bueno es que desde entonces no queremos que salga de casa, porque si lo hace será para llevarse a la persona que queremos. La convivencia con la enfermedad exige la psicología del corredor de fondo. Y dios sabe que siempre odié desde el colegio practicar el atletismo.

2) Debo estar lejos de la persona que amo por un tiempo que no sé cual será. Debo resistir el desánimo porque no conduce a nada, y animar a mi amor, que se siente lógicamente bajo presión vital por diversas circunstancias prácticas y laborales. La gente en estos tiempos parece que no se deja impregnar por el impulso romántico y no echa un cable a los enamorados. Y por otro lado, parece que son malos tiempos para tener ilusión por nada, que si la muestras es como si quisieses molestar a alguien. Pero las flores no huelen para molestar a nadie, ni son pretenciosas, simplemente viven, se secan y renacen más tarde.

3) Hace un par de años tuve un disgusto laboral muy importante en el trabajo que finalmente se arregló bastante bien, pero que me costó dinero en juicios, pesadillas por las noches, y me quitó muchísima ilusión del cuerpo. A raíz de aquello alguna gente me ha puesto en su lista de personas a dar por saco periódicamente. Y por tiempo que pasen no se cansan. Debo aceptarlo, que no dejarme. Eso da estrés. También debo aceptar que los medios de trabajo que me dan mis jefes son ínfimos y sus métodos de gestión espantosos o inexistentes. Debo aceptarlo, que no dejar que me carguen ningún mochuelo. Eso da estrés. Y te preguntas porqué… y compras cupones de la ONCE, como todos tus semejantes. Porque por arriba que estés en la cadena alimenticia de la empresa, siempre hay alguien que te da por saco.

Pero la declaración de estas cosillas únicamente se hace para equilibrar mi narración continua de maravillas, que también las vivo cada día. Disfruto de cada pequeña cosa, e intento hacer cosas nuevas y especiales. Soy feliz pensando nuevas formas de sorprender y alegrar a la gente que quiero Les compro girasoles. Cocinamos pollo a la cerveza. Comemos pastel de chocolate. Paseamos por la playa y batimos el record guiness de los besos.

El secreto es sentirse agradecido por las muchas cosas buenas que tenemos y que nos pasan cada día, no dejar de luchar de forma efectiva contra lo que no funciona o no acaba de salir bien, no autocompadecerse, porque no sacas nada de refocilarte en tu dolor... y no querer ser tan perfecto…


Como decía alguien; señor,
dame sabiduría para cambiar aquello que puedo cambiar, y resignación para aceptar aquello que no puedo cambiar, y sobretodo, sabiduría para distinguir una cosa de la otra.

lunes, 28 de abril de 2008

Las dos cheffs de la mano

Hemos compartido tarea culinaria en una comida este mes con la familia a Noa a base de numerosos creppes. Spring es la talentosa cocinera que te hace chorromil creppes ultra finos y sabrosos:



y yo, Darkdevil, soy la cantarina ayudanta que inventa los rellenos adecuados... La que aparece aquí es la última de postre, con el helado algo perjudicado: rodajas de naranja natural maceradas en azucar y licor grand Marnier, y encima chocolate negro y bola de helado...mmm...


¿Por dónde se va a la felicidad?. La felicidad no es un final, es un itinerario, un camino con muchas curvas. Y nunca se me han dado bien los mapas, incluso me confundo con el GPS conectado... a la derecha en 50 metros, a la derecha en 10 metros....y..."recalculando el recorrido" dice con voz disciplente la máquina, me he vuelto a saltar la salida correcta. Es que parecía que no era esta salida, que era la siguiente o la de antes, o la de al lado haciendo el pino... Es igual, no puedo cambiar mi torpeza intrínseca, pero puedo flexibilizarla, o puedo caminar más rato para llegar al mismo sitio que todo el mundo. Si mi linaje genético ha sobrevivido será porque tengo algo que me lo permite, quizá sea la simple tozudez en llegar a los objetivos, tardando lo que haga falta. Quizá la capacidad de amar, en un cruce extraño entre lo condicional (muy poco) y lo incondicional (todo el resto). Quizá simple aburrimiento del genoma, que nos permite vivir a innumerables variantes de utilidad incierta,

Me cuesta seguir los mapas, pero en éste caso al menos presiento que mi camino más acertado viene acompañado de creppes y de hermosas cocineras. Como decían en la biblia, los caminos del señor son inexcrutables.

besos para todas










martes, 8 de abril de 2008

MI REGALO






















Te conocí hace medio año, el 7/oct/08. Tu llevabas esperando 45 min fuera del restaurante y yo 45 min dentro del restaurante. Era una cena de 6 y la gente no llegaba ni patrás. Al fin decidieron avisarnos por teléfono de que estabamos las esperando a la misma gente en posiciones diferentes. Tú dando vueltas al árbol y yo comiéndome todo el cuenco de aceitunas. Entonces salí a buscarte a la puerta. Nos sacamos los auriculares de los mp3 de las orejas y nos presentamos.

Era el día de mi cumpleaños. Me regalaron un libro encantador. Era sobre sexo, (uno de mis temas preferidos). Pero no sabía que tú eras mi verdadero regalo. Durante estos meses lo he descubierto y espero que podamos tener en el futuro tantos momentos de felicidad como los de este fin de semana.

Porque lo único que podemos regalar en esta vida es nuestro tiempo, por esa obviedad de que es efímero, que no sabemos cuando se acabará y que no puede intercambiarse por nada... y también porque lo único que podemos dar y recibir de las personas que importe es alegria, como la que ahora nos damos ahora la una a la otra.

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